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PIRÁMIDE |
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Un oso bailaba encima de un escenario
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El pasado 27 de enero de 2007, la discoteca Pirámide, en Cabanes (Castellón), con motivo del noveno aniversario, protagonizó un espectáculo en el que un oso bailaba encima de un escenario.
Letztlich, am 27. Januar 2007, fand anläßlich des neunjährigen Bestehens der Diskothek Pyramide in Cabanes (Castellón) eine Show statt, in der ein tanzender Bär die Hauptrolle auf der Bühne spielte.
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Los Animales de los Circos
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¿SABES QUÉ SE ESCONDE DETRÁS DE LA “MAGIA” DEL CIRCO?
La explotación de los animales por parte del ser humano adquiere innumerables formas y llega incluso a veces a considerarse divertida y a calificarse de espectáculo o de fiesta.
Entre esos espectáculos que utilizan animales, existe uno que destaca porque deslumbra por su aparente grandeza: el CIRCO CON ANIMALES. Pero, ¿qué se esconde tras esos circos tan deslumbrantes, tras esos animales tan bien adiestrados? Se esconde el terror, la miseria, las torturas, los castigos, las cadenas, las jaulas, el aislamiento, la oscuridad, el dolor, el sufrimiento...
El hambre y la sed también forman parte del adiestramiento, ya que si un animal no obedece, se le puede dejar morir de inanición. Para que aguanten sin orinar, se les suprime el suministro de agua –por ejemplo en los largos viajes de país en país que a veces duran varios días-. Para hacerlos caminar, saltar, atravesar fuegos, obeceder trucos ridículos o moverse cuando ya están agotados, se les suministran descargas eléctricas, se les arrancan dientes, colmillos, uñas… se les golpea con palos, estacas, látigos, pinchos de hierro... todo esto forma parte de los métodos de adiestramiento. Se les obliga a actuar contra sus instintos más elementales, por ejemplo, los tigres sienten pavor ante el fuego, sin embargo deben saltar a través de éste. Los tigres y los elefantes se sienten mucho respeto mutuo y se evitan en la naturaleza, pero en el circo se les fuerza a trabajar juntos. Es evidente que para doblegar la voluntad de los animales, la severidad de los castigos debe ser inflexible.
Cuando los animales no están “trabajando” o “ensayando”, permanecen aislados (encadenados y enjaulados), en un ambiente totalmente antinatural, antihigiénico, sin movilidad y generalmente a oscuras. Los enormes trayectos a los que se les somete para ir de ciudad en ciudad, junto con estas condiciones de esclavitud y tortura les acarrean gravísimas consecuencias físicas y psíquicas (por ejemplo: un elefante en un circo puede vivir unos 15 años, mientras que en libertad suele superar los 70). Las privaciones, el cautiverio y el terror les causan tal estrés que desarrollan conductas neuróticas, movimientos repetitivos e incesantes hasta el desencadenamiento de conductas agresivas. (¿Qué ser humano no enloquecería en esas condiciones?)
Cuando son demasiado viejos, no obedecen o bien ya están demasiado explotados y dejan de ser rentables, es muy típico abandonarlos en la soledad de sus jaulas hasta que mueren de hambre (numerosas veces hemos visto por televisión a un famoso empresario circense que da este final a sus leones y demás animales).
Lo que para el público se anuncia como el espectáculo más divertido del mundo, para sus víctimas significa el espectáculo más terrorífico del mundo.
Ya existen circos alternativos –como el Cirque du Soleil-, que no utilizan animales en sus números, los cuales, no por ello pierden su fascinación ni su belleza; todo lo contrario: entonces sí son espectáculos hermosos, llenos de esplendor y no causantes de sufrimiento.
Los animales son seres que sienten y sufren como nosotros. Usarlos no es ético, moral ni justificable en nuestra sociedad moderna. Debemos actuar ante estas atrocidades, hacer uso de nuestra razón y empatizarnos, es decir, imaginar hasta qué punto sufriríamos nosotros si nos trataran así, y sólo entonces comprenderemos cuál es la única ayuda que podemos aportarles: no asistir a esos espectáculos e informar a cuantos podamos de la situación de esas criaturas tan desgraciadas. Sería un granito de arena para contribuir a aportar Paz a este mundo, porque lo único que podemos hacer es ayudar a concienciar para lograr un mundo más pacífico, con menos sufrimiento.
Los animales no son objetos ni instrumentos al servicio de los humanos. Son seres con capacidad de sentir y de sufrir, seres con intereses y portadores de derechos propios que deben ser respetados (como el derecho a la vida, a la libertad y a no ser torturados).
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