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POR NUESTRO “FASCISMO” DE ESPECIE |
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En favor de los derechos de los animales
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Madrid, 18/10/2007, Congreso de los Diputados El manifiesto que han propuesto los diputados de Los Verdes, Francisco Garrido y Joan Oms:
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MANIFIESTO EN FAVOR DEL RECONOCIMIENTO DE LOS DERECHOS DE LOS ANIMALES Y LA ABOLICÓN DE LAS CORRIDAS DE TOROS EN ESPAÑA
Los animales han sido considerados, hasta ahora, como objetos, juguetes o cosas ajenas a toda semejanza, por nuestro “fascismo” de especie, que concibe al ser humano en guerra permanente de explotación y exterminio sobre el resto de los seres vivos, invisibilizándolos como seres y representándolos como cosas.
El intento de construir una jerarquización excluyente entre los seres vivos no sólo nos ha conllevado a la separación radical entre animales y humanos, sino también a la fragmentación excluyente entre los mismos seres humanos, por razón de género, etnia, clase social o discapacidad. Y lo que la conciencia y la ética ecológica nos plantea es, precisamente, lo contrario: que la cooperación de la biodiversidad de especies es lo que hace posible que la vida, y en concreto la vida de nuestra especie, exista. La lógica de la exclusión y la oposición entre especies es la que ha conducido a la crisis ecológica y a la puesta en peligro de nuestra propia subsistencia como individuos humanos. No hay ninguna contradicción entre los intereses de subsistencia de las especies entre si, sino sólo entre individuos de algunas especies.
Somos parte de un continuo biológico y evolutivo y, por tanto, no existe ningún abismo ontológico entre especie humana y las restantes especies. Si consideramos que la naturaleza, toda, incluidos los animales, está ahí como cosa disponible, para que hagamos con ella lo que a nuestro capricho se le antoje, entonces estamos asentados sobre la base ideológica que ha conducido a la crisis ecológica del planeta. No se puede pensar que existe un abismo insuperable entre animalidad y humanidad. No se puede negar la fraternidad entre humanos y el resto de la comunidad biótica. Los seres vivos que nos acompañan en nuestra aventura, en el planeta Tierra, tienen derecho a existir y a hacerlo dignamente. La crisis ecológica nos ha mostrado hasta qué nivel la coexistencia solidaria de todas las especies es un requisito fundamental para nuestra propia supervivencia, en armonía. Es la separación radical entre seres humanos y animales la que ha conducido al callejón sin salida del cambio climático, la extinción masiva de especies o la feroz destrucción de bosques y espacios naturales. La ética ecológica nos abre a una nueva visión del dolor y del sufrimiento, que ha permanecido cerrada durante mucho tiempo, para gran parte de la humanidad. Los animales sienten y sufren, y, por ello, deben ser sujetos de derechos.
La gran diferencia que introduce el reconocimiento de esto derechos, con respecto a la lucha común por los derechos humanos, es que amplía nuestra comunidad moral y genera una nueva fraternidad, yendo más allá de los límites de nuestra especie. Este es el reto del nuevo cosmopolitismo. Una nueva fraternidad es necesaria, para abordar los retos de la sociedad del futuro. Y, en esa nueva fraternidad globalizada, el respeto y reconocimiento de los derechos de los animales debe jugar un papel central. La introducción de los seres vivos en la comunidad moral de los derechos supone un paso más civilizatorio, en la tendencia a la expansión del núcleo original de los derechos. Muchos no comprenden esta propuesta, pero también muchos no comprendían a los abolicionistas de la esclavitud, o a las sufragistas feministas. En España, el vacío legal en el reconocimiento de los derechos de los animales es tan amplio como el conjunto de prácticas rituales e industriales que implican muerte, tortura o maltrato animal. Lanzar cabras desde campanarios, encender bolas de fuego en los cuernos de los toros, hasta su desesperación, o lancearlos durante horas hasta la muerte, colgar a galgos por el cuello, dejando que rocen el suelo con los pies, para prolongar su agonía, peleas de gallos o hacinamiento de animales para el comercio son sólo unos pocos ejemplos de las crueles prácticas de nuestra sociedad y también de nuestra “cultura” : las fiestas “populares” españolas.
Mención aparte merece la mal llamada “Fiesta nacional”. Las Corridas de Toros son un espectáculo cruel y violento, que suponen el maltrato público y espectacularizado de la muerte y tortura de un mamífero, con lo cual debe desaparecer del horizonte de lo ética y legalmente aceptable en nuestro país. Ninguna sensibilidad mínimamente progresista y compasiva puede disfrutar con la tortura pública de un animal. Es inadmisible intentar legitimar esta práctica, con argumentos como la tradición o lo estético, en una sociedad moderna, pluralista y democrática. Nadie, en ninguna otra situación, admitiría que el placer estético o la tradición son fuentes de legitimación de acciones que dañan gravemente a otro. Con lo cual, tampoco es admisible que, con estos “argumentos”, se intente justificar el daño a un animal. Ni la tradición ni el arte son fuentes de legitimación moral. Como tampoco lo es el supuesto conservacionismo del “toro bravo”. Los “toros bravos” no son una especie, a lo sumo una raza, y pueden conservarse como otras muchas razas y especies, sin necesidad de maltratarlas. La biodiversidad no depende de la tauromaquia, sino de políticas sostenibles efectivas. Por todo ello, afirmamos, hoy aquí, en el Congreso de los Diputados de España, que las Corridas de Toros deben ser abolidas y que ni un solo euro de las administraciones públicas debe ir destinado a la promoción de dichos espectáculos. Porque, en España, no habrá una auténtica cultura de respeto y protección de los derechos de los animales hasta que no se haya cerrado la última plaza de toros.
La simple legislación autonómica existente en la actualidad es muy desigual y claramente insuficiente. Por lo tanto, es necesaria una legislación estatal básica, que implique el reconocimiento de los derechos y su efectiva protección, por medio de la vía penal y administrativa. La más que previsible reforma futura de la Constitución debería seguir la senda abierta por la constitución alemana, y otorgar rango constitucional a los derechos de los animales. El reconocimiento de los derechos de los animales constituye un signo de humanización y civilización que ha alcanzado una sociedad. Por tanto, la ampliación de la protección de los derechos, a individuos no humanos, se convierte en un indicador de la madurez y calidad de cualquier sistema democrático.
Por ello, las personas y colectivos que subscribimos este manifiesto solicitamos, hoy y aquí, en el Congreso de los Diputados, casa del pueblo y sede de la soberanía popular, las siguientes reformas:
1. Aprobación de una ley de bases estatal de reconocimiento y protección de los derechos de los animales. 2. Reforma del Código Penal, en la que se tipifique como delito la muerte injustificada, la tortura y el maltrato animal. 3. Abolición de todo tipo de espectáculos o rituales que supongan el maltrato, muerte y tortura de animales. 4. Reconocimiento, en el marco de la Constitución Española, los derechos de los animales.
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Acto masivo para que la Constitución reconozca...
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Acto masivo para que la Constitución reconozca los derechos de los animales 19/10/2007 Comunidad de Madrid http://www.ambientum.com/boletino/detalle.asp?noticia=38331&tt
La Sala de Columnas del Congreso, las más grande tras el hemiciclo, estaba llena hasta la bandera para salvar a los toros y a todos los animales que sufren maltrato en España. Políticos, intelectuales, artistas, ecologistas y ONG exigen con fuerza popular la aprobación de una ley estatal básica de reconocimiento y protección de los derechos de los animales y el reconocimiento de éstos, en el marco de la Constitución.
La petición se ha realizado durante la celebración de unas jornadas parlamentarias sobre el maltrato animal y la tauromaquia, celebradas en el Congreso de los Diputados, organizadas por Los Verdes. Parlamentarios de socialistas, de Izquierda Unida, Iniciativa, CiU y Grupo Mixto también apoyan el manifiesto de petición, según informaron los parlamentarios de Los Verdes.
Durante el acto los participantes han suscrito un manifiesto en el que solicitan, además, que la reforma del Código Penal tipifique como delito de muerte injustificada, la tortura y el maltrato animal y la abolición de las corridas de toros y otros espectáculos que supongan el maltrato, muerte y tortura de los animales.
En la jornada se ha celebrado una mesa-debate en la que han participado, entre otros, los escritores Lucía Etxebarría, Joaquín Araujo y Alberto Vázquez-Figueroa, y se ha presentado también una iniciativa de creación de una Asociación Parlamentaria Pro Derechos de los Animales.
Según ha explicado el diputado de Los Verdes Francisco Garrido, esta iniciativa surge como respuesta a la propuesta de creación de una Asociación Taurina Parlamentaria y también con la pretensión de ser un loby permanente que trabaje por el reconocimiento de los derechos de los animales.
Garrido ha puesto de relieve que es la primera vez que se celebran unas jornadas de este tipo en el Congreso, la casa de todos y todas, y ha lamentado el atraso histórico de nuestro país en la concienciación sobre este asunto.
Ha reivindicado que España no es un país uniforme ni apoya de forma masiva las corridas de toros, un festejo que muchos quieren convertir en signo de identidad y de cultura, y que supone un obstáculo para avanzar en los derechos de los animales, debido a que cuenta con una gran presión mediática.
El manifiesto, leído por actores, cantantes y deportistas de elite, como Liberto Rabal o Manuel Carballo, denuncia nuestro fascismo de especie, que concibe al ser humano en guerra permanente de explotación y exterminio sobre el resto de los seres vivos .
Además considera que en la nueva fraternidad globalizada, necesaria para abordar los retos de la sociedad en el futuro, el respeto y reconocimiento de los derechos de los animales debe jugar un papel central .
Critica el vacío legal existente en España en este campo, tan amplio como el conjunto de practicas rituales e industriales que implican muere, tortura o maltrato animal , entre las que cita lanzar cabras desde campanarios, encender bolas de fuego en los cuernos de los toros o colgar a galgos por el cuello.
El documento hace una referencia específica a las corridas de toros y pide su abolición, así como que ni un sólo euro de las administraciones públicas se destine a su promoción, ya que en España no habrá una auténtica cultura de respeto a los animales, hasta que no se haya cerrado la última plaza de toros .
Asistentes
Liberto Rabal (actor y director de cine), Adriana Davidova (actriz, escritora y guionista), Mayte Martínez (deportista de élite, atleta), Manuel Carballo (deportista de élite, gimnasta), Carlos Rodríguez (locutor de radio y veterinario), Rafa Martínez (deportista de élite, gimnasta), El Chojín (cantautor de rap), Dirty Princess (grupo de música electrónica), Jordi Vila Los Trogloditas (batería), Ignacio Garbayo Zodiacs (cantante y guitarrista) e Iñigo Coppel (cantautor).
Varios intelectuales y artistas que no han podido asistir al acto:
Espido Freire (escritora), Eduard Punset (escritor y divulgador científico), Forges (humorista gráfico), Juanma Bajo Ulloa (director de cine), José Luís Serrano (escritor), Marisol Ayuso (actriz), Magda Oranich (abogada), Gervasio Deffer (deportista de élite, gimnasta), Javier Sádaba (filósofo), José María Mendiluce (escritor), Melani Olivares (actriz), Jordi Sabater i Pi (primatólogo), Jesús Mosterín (filósofo), Salvador Pániker (filósofo), Fernando Delgado (periodista), Eduardo Reina (actor), José Manuel Sánchez-Ron (físico), Mariano Peña (actor), María de las Nieves de Borbón y Borbón (bióloga), Catherine François (escritora), Ana Mª Ruiz Polvorosa (actriz), María Galindo (periodista, TVE), Ángel Mora Animal, La Película (director de cine), Secun de la Rosa (actor), Javier Andreu La Frontera (cantante), Ricardo Moreno Los Ronaldos (batería), David Castillo (actor), La Mari Chambao (cantante), Pepe Viyuela (actor), Cristina del Valle Amistades Peligrosas (cantante), Paco León (actor), Carmen Machi (actriz), Carlos Tarque M-Clan (cantante).
Organizaciones que colaboran:
ADANAT, ADDA, ADDANCA, ACTYMA, AGADEN, AHIMSA-No Violencia, AIUDA, Amigos de la Tierra, Amigos de los Galgos, Amorayna, ANADEL, ANAA, Amnistía Animal, Animanaturalis, ANPBA, APADAL de Alzira, ASANDA, Asociación Antitaurina de Cantabria, Asociación Refugio Internacional para Animales-Punta Brava, Asociación Universitaria por los Derechos de los Animales (Univ. Cantabria), Asoka, ATEA, Arca de Noé Sevilla, ARCADYS, Arcajaén, CACMA, Colectivo Antitaurino y Animalista de Bizkaia, Colegio de Abogados de Barcelona, DARWIN, Defensa Felina, Ecologistas en Acción, Equanimal, FAADA, Fauna y Flora SOS de Chiva, Fundación Altarriba, Fundación Fauna, FECAPAP, FEDAN, FEDENVA, FELICAN, GHEVA, La Camada, Libera, Live Arico, LOS VERDES, Lliga Protectora d Animals i Plantes de Barcelona, PACMA, PETA, Plataforma Animalista de Manlleu, PRODA, PROGAT Catalunya, Projecte Cultura Animal, Proyecto Gran Simio, Shambala, SPAP de Cádiz-Kimba, SPAP Madrid, SOFIA-Refugio Escuela, SOS Galgos, SOS Población Felina, SPAG, Stop Our Shame, SVPAP, The Bright Eyes Society, Vida Universal.
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Los animales son seres con derechos
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Garrido: Los animales son seres con derechos Els Verds y las protectoras exigen una reforma del código penal para que se penalice el maltrato y la tortura como delito María Tomás, Valencia, http://www.levante-emv.com
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Els Verds de València han iniciado una serie de contactos con las protectoras de animales de la Comunidad Valenciana para procurar un movimiento de largo alcance que obligue a redactar una legislación más humana para los animales y procure la reforma del código penal para que se penalice la muerte injustificada, el maltrato y la tortura como delito, sin olvidar la prohibición del sacrificio como algo aceptable. El Club Diario Levante acogía esta flagrante cuestión en una mesa redonda que incluía la participación del diputado de los Verdes en las Cortes, Francisco Garrido; Emilia Pastor, presidenta de Arcadys; María Julia, de Fauna y Flora SOS y Ana Mayol, presidenta de la Sociedad Valenciana Protectora de Animales y Plantas.
Una charla en la que se habló de que los animales son seres con derechos, capaces de sentir y sufrir igual que los humanos. Donde se alertó del peligro que, para la salud humana y el desarrollo sostenible, supone permitir el modelo de explotación industrial intensivo en las granjas. Un recuerdo a las vacas locas. «Hoy el 70% de los antibióticos es para los animales. Yo les recomiendo que no coman pollo», dijo Garrido. «El hombre es un animal más, forma parte de la cadena y las consecuencias son imprevisibles», añadía Mayol. Un debate en el que se exigió la necesidad de modificar y ampliar el marco jurídico para hacer efectiva la protección y no sólo a los animales de compañía. Hablaban de los toros, también, como un lobby que «bloquea la legislación protectora», aseguraban sin dejar de confiar en que aumente la conciencia social y se reconozca que el animal sufre. «Es como antiguamente se decía: lo que le haces a un gato se lo puedes hacer a tu madre», espetaba Garrido en referencia al instinto de ser piadosos con seres que sufren.
Papel mojado Pastor señalaba que «la ley vigente es insuficiente e impropia de una sociedad civilizada», además de que consideraba que tampoco se cumple la actual por parte de gobiernos autonómicos y municipales. La representante de Arcadys remarcaba que «pretendemos una regulación que persiga el abandono de animales domésticos, que el maltrato sea tipificado como delito penal, que se erradiquen fiestas que permiten la tortura, la utilización de animales para mendigar y que su transporte sea digno». Pastor recordó que la Comunidad Valenciana fue una de las pioneras al abrir la primera sociedad protectora en 1929. «Hoy está dormida», criticaba Julia. «La ley es papel mojado», más si se tiene en cuenta la diversidad de legislaciones por autonomías así como sus contradicciones y lagunas que explicaba Pastor. «Para que el maltrato sea considerado falta ha de ser un animal de compañía; se habla de procurar condiciones adecuadas a su hábitat, pero ¿quién decide qué es adecuado ; se argumenta que no debe haber sufrimiento físico y síquico: ¿quién lo determina , y señalaba «la contradicción que supone una ley de protección que permite el sacrificio de los excedentes». El diputado en las Cortes, Francisco Garrido, combinaba su doble condición de político y doctor en filosofía para justificar argumentalmente por qué se ha de avanzar en su protección. «Es un cambio copernicano parecido al que dieron los que lucharon contra la esclavitud y proclamaron la unidad de la especie humana en derechos». Garrido argumentaba que «la comunidad moral no está compuesta sólo por seres racionales humanos, sino por todos los seres vivos, esencialmente, aquellos que tienen un nivel evolutivo de sensibilidad más cercano a la especie humana», un apunte al proyecto Gran Simio. Eso significa que «son valiosos en sí mismos y no objetos instrumentales al servicio de la especie humana». De hecho, Pastor recordaba que las leyes hasta hoy se han redactado en función del interés humano. Garrido señalaba que humanos y animales «formamos parte de una misma comunidad biótica. Son seres con derechos», entendido como el reconocimiento de que existe un bien, que es valioso por sí mismo y debe ser protegido «y sin necesidad de simetría entre derechos y obligaciones. Por eso nosotros no tenemos obligaciones con nosotros mismos solo el ejercicio de nuestro derecho, jurídicamente hablando». Otro cantar es la herencia judeocristiana que consideraba al animal «desprovisto de alma», recordaba Pastor. Un argumento al que Garrido añadía la interactividad de los animales y «la necesidad de sensibilizar a los humanos erradicando de la tv las corridas de toros, creando programas que expliquen la sensibilidad de un mamífero superior, que se luche por su derecho a un hábitat y no tengan que vivir enjaulados o como objeto de espectáculo». Finalmente, apuntaba a la constitución alemana como inspiradora. Por su parte, Julia afirmaba: «No tenemos derecho a quitarle la vida a un animal» y daba ejemplos reales del sacrificio de animales abandonados hoy. «No es tan benevolente como dicen».
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Pro derechos de los animales
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MADRID, 19-DIC-2007
Un grupo de cinco diputados y dos senadores de distintos partidos se reunieron hoy en el Congreso para constituir la Asociación Parlamentaria de Defensa de los Derechos de los Animales.
Los principales objetivos de la nueva asociación son la abolición de las corridas de toros, una reforma del Código Penal que endurezca las sanciones para quienes maltraten animales y la puesta en marcha de una ley marco de protección animal.
A la reunión asistieron los diputados Francisco Garrido y Joan Oms (de Los Verdes y adscritos al PSOE), María Isabel Salazar (PSOE), Joan Herrera (IU-ICV) y Josep Maldonado (CiU), y los senadores Jordi Guillot y Joan Josep Nuet (Entesa Catalana de Progrés).
Al finalizar el encuentro, Garrido informó a Servimedia de que la Junta Directiva de la nueva asociación quedará formalizada el próximo mes de enero, antes de que se disuelva el Parlamento debido a la convocatoria de elecciones generales, y añadió que en esta entidad tendrán cabida también ex diputados, ex senadores y europarlamentarios.
Garrido explicó que todos los parlamentarios implicados en esta labor han dejado claro que "la asociación no se ha constituido fundamentalmente para pedir la abolición de las corridas de toros, sino para un objetivo mucho más amplio", que incluya cualquier aspecto relacionado con la defensa de los derechos de los animales.
Garrido señaló que la asociación será "un lobby altruista que estará por encima de los grupos parlamentarios de los distintos partidos. Podemos crear sinergias que hagan que este tema esté por encima de la lucha política partidista y podamos formar un auténtico consenso en torno a los derechos de los animales, porque en esto debemos coincidir todos, independientemente de la ideología".
El diputado verde recalcó que esta asociación nace "como respuesta" al intento de creación, en junio del año pasado, de una Asociación Parlamentaria Taurina, liderada por el portavoz del PP en el Senado, Pío García-Escudero, aunque esta iniciativa quedó finalmente paralizada.
En junio del año pasado se hizo pública la creación de una Asociación Parlamentaria Taurina promovida, entre otros, por García-Escudero, pero finalmente éste anunció que la constitución quedaba inoperativa ante las críticas de distintos parlamentarios y de colectivos de defensa de los derechos de los animales.
A.P.A.P "La Guarida"
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